NIÑA SELVA
Nuevamente en la cárcel de marfil,
espinas de sueños inciertos.
Con la suavidad del yogurt
se deslizan sobre la carne tibia,
la saliva deja la marca trémula
de la sal y la sombra.
Perla de sabor a selva
y verde perfume caliente,
escultura filtrada por la luz de canela
donde ascienden y descienden los deseos cansados
por el polvo de las mariposas
y descansan en los valles de hojas
cuya piel de nácar opaca
el bramido plateado de la luna.
La dureza de la leche
fustiga el clamor del labio,
Madreselva de hechizos
y de sueños dorados
reserva bajo tu alma
tu tesoro primigenio.
Escribí estos versos cuando menos lo esperaba, y ya forman parte de mi vida, de una etapa de mi vida. De una mezcla de sentimientos nacen las letras que aclaran y gritan la verdad.

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